Claves sobre la huella de carbono digital y la norma ISO 14001
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Huella De Carbono Digital

Claves sobre la huella de carbono digital y la norma ISO 14001

Huella de carbono digital

Huella de carbono digital

La huella de carbono digital hace referencia a la contaminación que no es posible ver y que procede de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que produce la utilización de las TIC. Esto es especialmente así en las actividades relacionadas con internet.

Se estima que a lo largo de las próximas décadas la huella de carbono digital iguale a la producida por el transporte. El cálculo de la huella de carbono es una herramienta que permite llegar a conocer el volumen de gases de efecto invernadero que produce una actividad o servicio determinado.

 

¿Cómo se mide la huella de carbono digital?

La huella de carbono, en general, se mide en toneladas de CO2 emitidas. Teniendo el conocimiento de este dato es esencial poner en marcha iniciativas que permitan reducirla en la medida de lo posible.

Más concretamente, cuando se habla de la huella de carbono digital, gran parte de la contaminación que se genera en este sector se debe a la construcción y mantenimiento de los centros de datos. Estos son los encargados de procesar las transacciones y las actividades digitales.

En este sentido, los centros de datos son un activo crítico para el funcionamiento y la continuidad del negocio. Por ello, están equipados con componentes que pueden ser redundantes y con copia de seguridad, con conexiones de comunicación de datos, con controles ambientales como la climatización o la supresión de incendios y con dispositivos de seguridad, entre otros muchos.

Con toda esta información se calcula que el consumo de electricidad global de los centros de datos que dan soporte a la actividad de internet es equivalente a lo que consume un país entero del tamaño y las características de España.

 

Ejemplos de huella de carbono digital

Para hacernos una idea de la magnitud y el impacto de la huella de carbono digital pueden tomarse los datos de tres grandes compañías conocidas. En este sentido y basándonos en datos concretos, una hora de Netflix genera 55 gramos de CO2; teniendo en cuenta que cada segundo se llevan a cabo 47.000 búsquedas en Google, estas generan 500 kilogramos de CO2; y finalmente, entre otras cifras hay que tener en cuenta que el consumo de YouTube de un año es diez millones de toneladas. Este último dato puede asimilarse a lo que genera la ciudad de Glasgow.

Esta elevada huella de carbono digital no se debe directamente a los mensajes o acciones que se realizan en internet, sino a todos los datos que se guardan y se comparten ya sea en el servidor, a través de correo electrónico o mediante cualquier dispositivo que consuma energía y por lo tanto necesite suministro eléctrico. De esta forma se genera, consecuentemente, grandes cantidades de CO2.

 

¿Qué hacer para reducir la huella de carbono digital?

En la actualidad, debido a la gran cantidad de alternativas que ofrecen las TIC, los patrones de comportamiento de las personas están cambiado. Esto implica modificaciones en el uso de diferentes recursos como puede ser la electricidad.

Si bien el balón se encuentra, principalmente, sobre el tejado de las grandes compañías, que ya se han puesto en marcha en la búsqueda de soluciones para reducir sus emisiones, las personas a título individual también tienen la posibilidad de iniciar el cambio. Todas las personas pueden modificar la tendencia al alza de la huella de carbono digital siguiendo una serie de recomendaciones como las que aquí se nombran:

  • Reducir el tamaño de los documentos que se envían por correo electrónico para disminuir el peso del mensaje.
  • Limpiar los dispositivos y eliminar aquellos documentos, vídeos e imágenes duplicadas o que no se utilizan.
  • Eliminar correos que ya no sean útiles.
  • Cancelar las suscripciones, como pueden ser las newsletter, que no se lean.
  • Optimizar el uso de energía de los dispositivos electrónicos y cerrar las aplicaciones que no se estén utilizando.
  • Desinstalar las aplicaciones móviles y los programas que no se utilicen.
  • Utilizar motores de búsqueda responsables con el medio ambiente.
  • Contratar electricidad 100% renovable, siempre que sea posible.

Con ello puede decirse que los comportamientos sostenibles que cada día se están incorporando a nuestra vida, también deben trasladarse a las diferentes actividades digitales.

 

Software para la gestión de ISO 14001

Con el Software ISOTools es muy fácil implantar, mantener y automatizar la última versión de la norma de la norma ISO 14001. Todo ello, en base a la lógica del ciclo Planear-Hacer-Verificar-Actuar (PHVA).

Partiendo de una eficaz gestión de los aspectos e impactos ambientales, la plataforma tecnológica ISOTools permite controlar de forma fácil y efectiva el manejo de la documentación, el control de la legislación vigente y el consumo de recursos.

ISOTools facilita la identificación de los aspectos de negocio que impactan en el medio ambiente y que contribuyen a aumentar la huella de carbono digital de la compañía. Este software permite la aplicación de leyes medioambientales, la generación de objetivos de mejora y un programa de gestión para alcanzarlos, así como su comunicación interna.

La herramienta ISOTools permite la integración del estándar internacional ISO 14001 para la gestión ambiental junto con otras normas como la ISO 9001, la ISO 27001 y la ISO 45001. Todo ello de forma sencilla gracias a su estructura modular.

Diplomado en Gestión Ambiental ISO 14001
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